miércoles, 28 de febrero de 2018

Cinco pasos para vencer la resistencia al cambio

Todos buscamos un método, una forma fácil y rápida de hacer las cosas. Este es un modelo de cambio, propuesto por la empresa Prosci, para implementar exitosamente cambios, tanto a nivel personal como organizacional.


El modelo ADKAR, de sus siglas en inglés, propone cinco pasos secuenciales, acumulativos, necesarios para implementar un cambio con más compromiso y menos resistencia. 




Me identifiqué plenamente con él, porque son las etapas de cambio que he evidenciado en las personas cuando las ayudo a cumplir sus metas durante el proceso de life coaching

Vamos a ver los pasos de este modelo de cambio: 

Paso 1. Entender la necesidad del cambio 


¿Cuáles son las razones del cambio? ¿Cuáles serán sus beneficios para la compañía, el ser humano, su familia? Leer, informarse o informar a los miembros de la organización de los motivos del cambio y lo que se espera lograr con este, es el primer paso para evitar la actitud de resistencia que pueda generar. 

La gente necesita saber y entender las razones para el cambio. Aquí, la comunicación y retroalimentación es muy importante. Hacer sentir a los integrantes de la organización que su opinión es aceptada y responder o resolver sus dudas e inquietudes sobre el cambio y todo lo que ello implica. 

Encarar con honestidad y valor el reto de aceptar las opiniones y ser capaz de resolver las inquietudes, puede ayudar a prevenir conflictos futuros y ver las diferentes facetas del cambio. 

No se trata de poner en entredicho una decisión, sino de construir juntos una nueva forma de hacer las cosas, (con la pareja, familia u organización) despejando el camino desde el principio. 

Hay una brecha entre la teoría y la práctica. Es necesario ser flexibles y estar dispuestos a cuestionar la forma en que se llevará a cabo el plan. Esta actitud enriquece el proceso con nuevos puntos de vista y permite prevenir posibles inconvenientes futuros. Un cambio organizacional debe tener en cuenta a aquellos involucrados en el cambio. 

Planee y ejecute una buena campaña informativa, donde se resuelvan las dudas y los implicados queden absolutamente convencidos de la necesidad, beneficios e importancia del cambio. 

Paso 2. Generar el deseo de apoyar el cambio


¿Cuáles son tus motivaciones para cambiar? ¿Por qué lograr ese cambio es importante para ti? ¿Para tu empresa? Esta respuesta no puede ser superficial, requiere de cierta reflexión. 

Generalmente esto tiene que ver con la escala personal de valores. ¿Lograr este cambio me va a traer reconocimiento? ¿Mejor salario? ¿Va a mejorar mi salud? ¿Voy a tener más tiempo libre? ¿Aprenderé algo nuevo que va a aumentar mis posibilidades de ascender? 

Las motivaciones, beneficios y recompensas, bien utilizadas, son herramientas a trabajar en esta etapa. Si las personas no ven claramente los beneficios, no se sentirán motivadas a implementar nuevos procesos. 

En este caso EL MIEDO, es el motivo incorrecto. Imponer un cambio por la fuerza, con la amenaza de despedir a los que se resistan, terminar una relación, etc., es el principio de un gran fracaso. 

Esto solo genera mayor estrés y resistencia internas, y la persona solo hará lo mínimo necesario y de mala gana lo cual perjudica a las organizaciones a mediano y largo plazo. 

Si lo que usted quiere como líder, es un equipo, una familia, un socio comprometido, que se ponga la camiseta, busque sus verdaderas motivaciones o genere unas nuevas. 

Piense en forma de reconocimiento o algún tipo de premio o recompensa. Esta es una oportunidad para demostrar los valores básicos de la organización. 

Paso 3. Proporcionar el conocimiento necesario


El siguiente paso es consultar las fuentes con el conocimiento necesario para implementar el cambio. Si quiero bajar de peso, debo estudiar los diferentes métodos para hacerlo, o consultar a un nutricionista que me haga un plan personal para lograrlo. 

Es importante consultar una buena fuente, como alguien que ya haya realizado exitosamente el cambio que deseo hacer o el cambio que la organización busca. 

El plan de capacitación de la empresa, debe proporcionar toda la teoría y asesoría requerida por los empleados que implementarán el cambio. Todas las fases, los tiempos y responsabilidades deben quedar claros y los registros de asistencia almacenados. 

Paso 4. Adquirir la habilidad o las competencias requeridas


Planear y estudiar cómo realizar la nueva actividad puede ser lo más simple. Ejecutarla adecuadamente es el siguiente desafío. 

Durante esta etapa puede haber retrocesos, dudas, desánimo, es necesario un seguimiento estricto, una fuerza de voluntad grande, capaz de empujarnos fuera de nuestra zona de confort, segura y tibia. 

Un programa de entrenamiento, con la supervisión necesaria, permitirá detectar las fallas de interpretación o habilidad desde el principio y corregirlas a tiempo. 

El apoyo de alguien en quien confiemos, que sepa de nuestros propósitos y metas y que sea capaz de pedirnos cuentas de ellos, es una gran ayuda para mantenernos en el camino del cambio. 

Paso 5. Reforzar los nuevos conocimientos y habilidades 


Es necesario dar un tiempo para la incorporación de nuevos hábitos y rutinas. ¿Pero cómo mantener la motivación en el tiempo? 

No basta con ‘entender’ de manera racional los beneficios del cambio. Es necesario ver más allá, y no me refiero a tener una bola mágica que muestra el futuro...es necesario proyectarse al futuro y preguntarse: 

¿Quién seré en 1 año, 5 años, 10 años, si logro mantener esta nueva rutina? ¿Hasta dónde puedo llegar? ¿qué caminos y oportunidades, a nivel personal o profesional podrían aparecer al estar preparado(a)? 

¿A dónde llegaré en 1 año, 5 años, 10 años, si no lo logro? ¿si no persevero? 

La inacción, la estagnación, también tienen un precio, una vida que se va apagando lentamente, sin un nuevo desafío por vivir, sin un propósito distinto al de sobrevivir. 

Un hábito se crea al realizar una acción durante un promedio de 21 días seguidos. Si logramos mantener la nueva rutina por este tiempo, expandiremos nuestra zona de confort y creceremos. 

Estaremos listos para un nuevo desafío y la sensación de progreso, auto-eficiencia y autoconfianza, aumentarán y con ellas, un mayor control de nuestro destino. 

Definir nuestras prioridades y eliminar los distractores hacen parte de la conquista de la perseverancia. Crear un sistema de recompensas durante el periodo de instalación del nuevo hábito es una manera de reforzar un nuevo comportamiento. 

El sistema quedaría de la siguiente forma: 

1. Establezca sus prioridades. ¿Qué actividades puedo delegar o eliminar? 

2. Elimine los distractores, pueden ser tecnológicos, sociales, etc. Defina cuál es el precio que está dispuesto(a) a pagar para incorporar el nuevo hábito. 

3. Defina cómo se recompensará cada vez que incorpore su nueva rutina a su día. Busque algo que le guste mucho y sea capaz de autorregular, de manera que no lo tenga si no cumple. 

Estos son los elementos a tener en cuenta al momento de planear un cambio personal u organizacional.